El proyecto del Circuito 5 consiste en la rehabilitación y mantenimiento, con un horizonte de 20 años, de 191 km de trazado existente en las Rutas Nº14 (tramo Sarandí del Yi – Lascano) y Nº15 (tramo Lascano – Velázquez). Esta intervención es estratégica para la modernización de la red vial nacional, mejorando la conectividad regional, la seguridad y la capacidad de transporte pesado, al tiempo que incorpora obras singulares de ingeniería, con especial énfasis en estructuras como el viaducto de Cebollatí.
En este contexto, Geoglobal tuvo un papel central al redactar el Anejo de Geología y Geotecnia del proyecto y supervisar los trabajos de campo. La elaboración del anejo implicó la construcción de un modelo geológico-geotécnico detallado del corredor, integrando información bibliográfica, antecedentes regionales y los resultados de la campaña de investigación. Se definieron las unidades geotécnicas, su distribución espacial y sus propiedades fundamentales, constituyendo la base para el diseño de explanaciones, terraplenes y, especialmente, de las fundaciones de las estructuras.
La supervisión geotécnica de campo incluyó control de sondeos mecánicos profundos, ensayos SPT, extracción de muestras inalteradas y ejecución de calicatas, asegurando la representatividad de los datos. Se verificó la correcta realización de ensayos de resistencia, consolidación y caracterización físico-química, fundamentales para determinar capacidad portante, deformabilidad y agresividad del terreno, factores decisivos para la seguridad y durabilidad de la infraestructura.
El viaducto de Cebollatí, con 600 metros de longitud y 25 apoyos, representa la obra más destacada del proyecto. Su diseño se enfocó en superar suelos de baja capacidad, humedales y cursos de agua intermitentes mediante fundaciones profundas, análisis de interacción suelo-estructura, control de asentamientos diferenciales y estabilidad global. La intervención geotécnica de Geoglobal permitió optimizar criterios de cimentación y asegurar un comportamiento estructural seguro y duradero, garantizando la continuidad y resiliencia del Circuito 5 frente a condiciones variables del terreno y tráfico pesado.
En conjunto, la integración de estudios geológicos y geotécnicos con la supervisión de campo asegura que el proyecto del Circuito 5 cumpla con los estándares de seguridad, eficiencia y durabilidad a largo plazo, constituyéndose en una obra emblemática dentro de la red vial uruguaya.


